Agradezco cada instante de mi vida.
Agradezco a cada Ser que comparte el camino.
Agradezco el contínuo y maravilloso aprendizaje que me entregan mis Maestros (cada Instante y cada Ser).
Ho´oponopono nos regala la herramienta para borrar, agradecer y perdonar/me. Es decir, AMAR/ME.
Usémosla!
LO SIENTO - PERDONAME - TE AMO - GRACIAS
0 EXPECTATIVAS - 100% RESPONSABLE
Solo descorrerá el velo de ISIS, aquel que tenga valor, alma
y corazón limpio. Aquel que está movido por el amor incondicional a
la existencia, el respeto absoluto a cada aparente unidad del
Universo. No intentes descubrir que hay tras el velo, SÉ EL VELO"
(El libro de Maat)
CAUSA GENERAL DE LAS ENFERMEDADES:
RESENTIMIENTOS (1)
“ Tengo un resentimiento contra…No me gusta pensar en esto por que me duele, me
mortifica pero, en verdad, está mucho más presente en mí de lo que quisiera.
Cuando algo me sale bien, me amargo pensando en que habría sido mejor si esa
persona no me hubiera hecho lo que me hizo. Cuando algo me sale mal, a veces
pienso que estoy en esa situación por culpa de esa persona. He tomado o he
dejado de tomar decisiones que tal vez me servirán a mí o a los míos, motivado
por ese sentimiento. No en pocas ocasiones me he encontrado en mis fantasías
evocando dolorosamente y con profunda rabia los hechos, arruinando así momentos
de soledad y paz. Otras veces –y no me siento muy orgulloso de esto- he
inducido de una manera más o menos sutil a mi familia, a mis hijos, a que
compartan ese odio que les es ajeno y que no entienden, y que además,
contradice todo lo que les he enseñado…¡cuánto tiempo de mi vida he dedicado a
ese dolor que no quiero!…Y, ¿qué es lo que realmente quiero? Que la otra
persona, mi agresor, sienta lo que yo siento. Que sufra lo que yo sufro.
Y lo que sucede es que, mientras más acentúo mi dolor, más sufro yo y más
sufren los míos, y la otra persona…a veces ni se entera o, si se entera, a lo
mejor ya tiene demasiado con sus propias penas, con sus propias confusiones,
con su propia amargura.
Porque yo sé que esa persona no se portó así por primera vez conmigo. Otras
veces había obrado de la misma manera y, en alguna forma, yo sabía que iba a
pasar lo que pasó. Yo soy responsable por haber esperado que, conmigo, la magia
de nuestra relación o un milagro lo evitaran. Ahora puedo hacer dos cosas: o
seguir dedicando mi vida a lo que no quiero recordar o aprender a perdonarme y
perdonar. Porque tengo que ser consciente de que, para mí, la vida es muy
valiosa y sé que de esto puedo aprender algo… A lo mejor, la más grande
enseñanza que me dejó este resentimiento es haberme dado cuenta de que quien
sufre y se mortifica con él soy yo y no el otro”.
Seguramente usted, como la mayoría de las personas, ha sentido esa mezcla de
rabia, desilusión y frustración que se experimenta cuando, a su juicio, una
persona, una entidad o un grupo de personas, afectivamente importante para
usted, lo han defraudado en algo, y no quiere o no puede expresarles
directamente su relación. Usted sabe que ese resentimiento le hace daño y, sin
embargo, a veces piensa que no le es posible –o no desea- olvidarlo.
En toda relación humana, desde la más ocasional a la más profunda, cada una de
las partes espera a que la otra se comporte de determinada manera y a esto lo
llamamos: expectativas. Es algo así como una forma de vivir por anticipado
nuestras relaciones con los demás, con todas las suposiciones y deseos que
tenemos antes de que un acontecimiento suceda. (tomado de LOS RESENTIMIENTOS
NACEN DE LAS EXPECTATIVAS FRUSTRADAS - Carlos Devis)